Ya se sabe lo importante que son los contenidos para el posicionamiento en buscadores, pero se tiene menos en cuenta que “mover” el contenido es también interesante.
Un mal método es utilizar las redes sociales para solicitar comentario o aportes de compartir, los buscadores no tienen en cuenta en los accesos desde las redes sociales porque son manipulables y justo la problemática que las redes sociales no logran superar, es esta práctica que distorsiona las intenciones del usuario.
La práctica de pedir apoyo con clics, desde siempre es detectada por Google y no la considera dentro de su ranking, de manera que es inconducente basar las políticas de posicionamiento en redes sociales.
Es más interesante mover opiniones, respuestas, comentarios, hay una tendencia a la provocación, desde que el comentario ha comenzado a cotizarse, se ha generado una especia de industria del comentario, y la habilidad para generar contenidos va de la mano de la habilidad para generar comentarios, por lo mismo, mientras el esfuerzo de la nota, la originalidad, la calidad de información, son tenidos en cuenta, también debe provocar comentarios.
Esto explica un poco la actividad del Troll, un usuario especialista en provocar reacciones que produce avalancha de comentarios, está probado que la gente está más afín de reaccionar con un comentario negativo que por uno positivo.
La situación no es tan buena para los Trolls, ya que las herramientas de análisis de tendencias, en la Big Data, ha generado un nuevo indicado: la intención sobre el futuro acceso a un sitio, que llaman tendencia positiva, que responde a la tendencia de comentarios sobre el sitio, y si está asociado a un irritante Troll, la tendencia se mostrará negativa, y este valor es tomado por los algoritmos de los buscadores para aportar a la decisión de si considerar al sitio para una posición preferencial.
En otras palabras: comienzo del fin de la era de Trolls para el posicionamiento web. Se necesitarán estrategias diferentes para convocar comentarios.
La tendencia es implementar estrategias en las redes sociales, proponiendo alternativas provocadoras, se parecen al estilo: “a quién preferís, a tu mamá o a tu papá”, “Borges o Cortázar” y cosas por el estilo, que suelen llevar al usuario, un poco engañado en el horizonte de expectativa del usuario, hacia una página que en el mejor de los casos habrá que indicar una u otra selección, en el peor, solicitan datos para participar, desde teléfonos, celulares, mails, etc.
Generar comentarios, sin duda es un arte en el que pocos son expertos en inducirlos, pero es un método impreciso que no se sabe por dónde irá, en algunos grupos se distorsiona tanto que cuentan con moderadores que evitan los comentarios que desvían de la cuestión, lo que su vez se traduce como en una censura.
Sostengo que la Internet no se le puede imponer nada, los usuarios harán cosas imprevisibles, quizás contraproducente, el método del comentario es un azar, y un esfuerzo poco redituable en relación al costo de provocarlo.
En mi concepto generar buenos contenidos, sigue siendo el mejor método para ganar adeptos, y por supuesto, el producto del sitio que fuera necesario.
Me consultan sobre si el posicionamiento le sirve a los artistas, si a través de ello, se vende. Respondo que es lo mismo que cualquier negocio, el posicionamiento genera visibilidad ante las búsquedas de los usuarios, no genera negocios, el dueño del sitio debe conocer el componente que le compete: cómo vender. Lo que también es cierto que sin el posicionamiento no tendrá oportunidad de vender.
Entre elegir generar contenidos a gestionar comentarios, nunca está todo dicho, pero mi recomendación es apuntar al contenido y dejar que el mercado de comentarios se mueva naturalmente.