Siempre que un evento literario concluye, hay un tránsito entre quedar un poco vacíos, hasta descubrir los nuevos lazos que se han establecido con la literatura, con escritores, con medios que permiten ampliar el campo de lectura.
El IV Festival de poesía que se desarrolló en el Centro Cultural Florian Gorini, dejó mucho de todos, principalmente porque pudimos conocer a nuevos escritores, no sólo en su obra, sino en su presencia, aunque no dejó de disfrutarse de los ya conocidos.
Lo mejor, en mi opinión, fue la comodidad que nos hicieron sentir los Coordinadores del encuentro, Juano Villafañe y Carlos Aldazábar, que estuvieron presentes en los momentos requeridos y ausentes en los discretos.
Cuando moderadores, distinguieron con atención y respeto, tanto a participantes como público, además de que no impusieron su presencia cuando la mesa estaba a cargo de otros.
Ya desde la inauguración, con una asistencia que superó los cálculos, los presentadores dieron la palabra a los autores, sin discursos partidarios, políticos, ni tan siquiera comerciales. El público agradecido.
Espero se tome mi siguiente comentario como un aporte para mejorar: Me pareció un error que a mitad de acomodar al público con entradas numeradas, dejaron de hacerlo, lo que provocó diferentes grados de enojos e irritaciones.
Los que habrán logrado solucionar para mejor el tema, habrán disfrutado de la inauguración, los que no, es probable que se hayan perdido como participantes del resto de los eventos. Esa situación se percibió como injusta y molesta.
En defensa del esfuerzo por el evento, creo que fue porque las expectativas superaron las previsiones, hubo más gente que asientos, lo que no estuvo previsto, no se estimó certeramente la intervención de los medios, que fuimos muchos.
En otras palabras: una alegría que la convocatoria haya sido exitosa, una pena que se hayan generado tantos malestares.
El espectáculo que le siguió, hizo que valiera la pena.
No tuvimos que escuchar largas presentaciones, ni discursos, ni gracias excesivas, ni siquiera saludos, sencillamente se procedió a dar espacio a los invitados del extranjero a leer sus trabajos. Excelente.
En el video vemos a la autora Sandra De La Torre Guarderas, de Ecuador, cuya lectura nos encantó, sensible y de voz envolvente, su poesía fue fuerte y tocó temas innovadores, como por ejemplo, un poema con tema en el Futbol que hizo sonreír al público. (Ver el video con el poema completo en el artículo: Adelanto sobre el IV Festival de poesía en el centro )
En orden de aparición de izquierda a derecha: Juano Villafañe, presentador y organizador del evento, Margarita Laso (Ecuador), Jorge Campero (Bolivia), Juan Manuel Roca, (Colombia), la que Lee: Sandra de la Torre Guarderas (Ecuador), Georgina Herrera (Cuba), Damsi Figueroa (Chile), y al final de la mesa otro presentador.
Luego asistí a los encuentros en los que se discutían sobre temas, en cada ocasión continuaba un evento de lectura, lamento no haber podido quedarme a participar de éstos últimos.
En el video vemos el encuentro Poesía y Política, participaron:
De izquierda a derecha: Alberto Szpunberg (Buenos Aires), Nara Mansur Cao (Cuba), Gustavo Caso Rosendi (La Plata), Juano Villafañe, presentando y estuvo ausente Jorge Campero (Bolivia), que llegó tarde, pero así mismo se excusó de participar como comentarista, prefiriendo el de ser público, indicando que no se sentía un teórico como para debatir sobre el tema.
Otro de los encuentros fue Diversidad cultural y poesía, ¿hacia un canon imposible?
Mesa de debate en la que participaron en orden de izquierda a derecha: Macky Corbalán (Neuquén), Ariel Williams (Chubut), Aldo Parfeniuk (Córdoba) y habla el presentador Julián Axat.
En el video Juano Villafañe explica la ausencia de Lucía Carmona (La Rioja) que no pudo llegar ser parte del grupo.
En la amplia participación del público se expresaron los pensamientos de diversidad respecto al canon, ya sea para redefinirlo como para ampliarlo, en su mayoría, quedó flotando la idea de que los panelistas se referían al canon como a esa lectura impuesta desde las editoriales que tienen más que ver con lo comercial que con los contenidos.
En esta mesa, los invitados eran del interior, con lo cual no dejó a aparecer la versión: porteños y del interior, dentro del discurso separatista con que se trató la palabra canon.
En su mayoría hubo acuerdos respecto al fastidio general por parte de los lectores y escritores de la voracidad editorial que implica conceptos de éxitos comerciales más que éxitos literarios.
Así mismo se planteó la situación de propagación de la literatura por medio digitales, cuya diversidad propone otros caminos para la difusión de autores y textos que no se avienen a la política comercial de las editoriales.
Quedaron muchas cosas por decir, muchas ganas de continuar y promesas de futuros encuentros.
Al finalizar el evento, hubo una última entrevista de Vicente Muleiro a Jorge Boccanera. Lo que vemos en el video.